lunes, 10 de marzo de 2014

Mil palabras: una imagen

     

Contraportada

¿Alguna vez habéis pensado porque lloramos?
Lloramos para destruir nuestros malos sentimientos, tristeza, odio, melancolía…
Esto lo descubrió Nevo Dicio, un joven investigador. Nevo hizo un concentrado de lágrimas para destruir los malos sentimientos. Resulto que ese concentrado era una droga muy potente capaz de hacer causar felicidad al más desgraciado.

Nevo decide comercializar la droga. Para ello tendrá que hacer llorar a muchísimas personas.

Alfabeto

Antigua
Bebedor
Casualidad
Demonio
Espíritus
Falsedad
Grave
Hora
Inesperado
Juventud
Karma
Lamento
Misterio
Novia
Oscuro
Promesa
Querer
Revivir
Sufrimiento
Temer
Único
Víbora
Whisky
Xenofobia
Yeta

Zafarse

El comienzo de la imaginacíon

Adela es joven, no cabe duda, pero no es eso lo que quiere ser.

Los olmos de Carnwell tienen docientos años, Adela apenas dieciocho, a veces las leyendas protegen a las mujeres mas jóvenes pero a veces las destruyen, Adela esta mas que dispuesta a arriesgarse. Adela es una aventurera nata, desde pequeña ya iba a los pueblos de al lado en busca de lugares desconocidos ya que en su pueblo los había visto todos. Mientra Adela crecía fue explorando todos los rincones del país junto a su hermano ya que el viajaba mucho dentro del país por su trabajo, y cuando acabo de descubrirlo decidió salir de él.
Sus padres se negaron, “¡apenas tienes 11 años, por Dios, se realista, aun eres muy joven!” decían ellos, Adela estaba enfadada. Su hermano para consolarla le traía libros de lugares lejanos, y no tan lejanos como Carnwell, un lugar donde se escondía un antiguo templo al cual solo podían entrar mujeres jóvenes. Carnwell era una isla no muy alejada de donde ella vivía, pero no había podido ir porque necesitaba un barco. Adela quería ir, no sabia como, pero iría.
Adela se escapo de casa y fue al puerto, y se subió en un barco mercante hacia Carnwell. Y se fue a buscar el templo, y lo encontró. Adela entro y fue bajando niveles. tras caminar un par de horas se encontró una gran habitación con una estatua al medio, Adela se acerco a ella, y la estatua dijo: “Enhorabuena, ahora tienes juventud eterna.”. Adela estaba confusa, “no puede ser, es imposible”, pensó, bueno, mas bien lo deseo. Salio del tempo y volvió a su casa.

Pasaron los años y Adela apenas cambio, Adela lamento para siempre el día en que intento no ser joven.

Yo autor

Yo Jorge Loriga Torrenova, nací en Madrid, el 5 de marzo del 1967. Mis padres son José Antonio Loriga, un ilustrador; y mi madre Mari Luz Torrenova, una actriz de doblaje.
Trabaje en diversos lugares y publicar varios relatos como Underground o El canto de la tripulación, por fin debute con Lo peor de todo en el 1992, esta tuvo gran furor de público y crítica, gracias a ello fue publicada en toda Europa como ejemplo de la literatura de la llamada Generación X, aunque a mí siempre me resulto dudoso.
Mi novela Héroes, inspirado en un disco de David Bowie, me acercó estéticamente a la Beat Generation. En 1997 debute en el cine como director haciendo una adaptación a mi novela Caídos del cielo llamada La pistola del hermano. También en ese año colabore con Almodóvar para un guion de la película Carne trémula. En 2004 escribí el guion de El séptimo día y un año después el de Ausentes. En 2006 rodé Teresa, el cuerpo de Cristo. En 2007, se editó la continuación de Días extraños, bajo el nombre de Días aún más extraños, un libro compuesto por varios artículos. En 2008 publique Ya sólo habla de amor, y los relatos Los oficiales y El destino de Cordelia. En 2011 publique El bebedor de lágrimas, la primera novela de una saga de llas porque necesitaba dinero. Mi última novela, publicada en Alfaguara, es Za Za, emperador de Ibiza.